Es diciembre y se acerca el fin del año comercial mundial y en este pequeño istmo en el que vivimos comienza un debate, que ahora cobra mayor fuerza, con el renacimiento de la celebración de la antigua fiesta del Solsticio de Invierno.
La excusa consabida para ni tocar o debatir el tema es que esta es una época de amor, paz, compartir y todo eso. Me disculpan pero no es sino una excusa que se vale del chantaje sentimental para salirse con la suya y seguir sin reconocer como debe ser una fecha que tiene ya vigencia de miles de años antes que el cristianismo se uniera a celebrar en ellas.
Pero uno debe “Poner el dinero donde está la boca” como dice ese dicho, voy a exponer porque pienso, creo y seguiré luchando e insistiré mientras tenga voz y fuerza en el trato más apropiado del nombre de la fecha en cuestión. Eso independientemente que los demás quieran llamarle como gusten, pues esa costumbre de “tomarse” fechas no va a parar abruptamente luego de 2mil años, las malas costumbres son difíciles las más difíciles de eliminar.
Inicio de los tiempos
Desde el principio de los tiempos, muchísimos pueblos celebraban ya estos acontecimientos celestes como parte de su tradición. Pueblos como los egipcios, griegos, romanos, hindúes, celtas, sumerios, aztecas, incas y mayas, observaron estos momentos astronómicos por su importancia para las cosechas y supervivencia haciéndolos de las celebraciones humanas más antiguas de la tierra.
Por ello no es de extrañar las increíbles similitudes en contenido, mito y tradición que rodean en todas estas culturas, distantes entre sí muchas, la fecha en cuestión. Renacimiento, festividad, banquetes y regalos son elementos que se repiten una y otra vez y que obedecen al momento del año y ubicación geográfica de la celebración que sería muy largo adicionar aquí pero cuando quieran ampliamos. Por prueba de tiempo estamos hablando aquí de mínimo la edad de hierro como cerca en datación de la celebración de esta fecha. Bien, sé que muchos dicen que eso tampoco vale pues vamos a ver el origen histórico de los mas recién llegados.
Cristianización del solsticio
En el año 45 AEC (antes de la era común, AC para los que lo llaman aun de forma no laica), Julio Cesar y su calendario juliano sitió la fecha del solsticio para su imperio en el día 25 de diciembre de forma fija. Sin embargo, no es sino hasta el siglo 4to que no se encuentran referencias en escritos sobre la celebración del nacimiento de Jesus por parte del cristianismo y es mas algunos hasta celebraban la fiesta de la Epifanía, también relacionada a esta el 6 de enero, hoy fiesta de reyes. No es sino hasta el siglo 12 que se encuentra en un manuscrito que de habla que “deliberadamente” se hizo coincidir la fecha de la celebración del nacimiento de Cristo con los días de celebración pagana. Una nota al margen del manuscrito del conocido comentador bíblico Dionisio bar-Salibi afirma que en tiempos pasados se cambio la fecha de celebración del 6 de enero al 25 de diciembre para que mismo cayera el mismo día que la celebración del Sol Invictus. Creo que la evidencia hasta aquí habla por sí sola, lo que vino después ya todos lo conocemos.
Historia moderna
Pero que tiene que ver eso con el tema en cuestión de la reivindicación de nombres y la aparición del término “espíritu de la navidad”? Bien, ya estamos llegando allí!
Dos mis años, varios genocidios y muchas campañas para eliminar sistemáticamente las costumbres paganas y no cristianas después, nos encontramos en el Siglo 20 y su apertura a la educación, ciencia, cuestionamiento y libre pensamiento. Ello abre toda una nueva gama de amenazas a una iglesia ya establecida y anclada mundialmente no dispuesta a ceder espacios de poder y control fácilmente.
Luego de la abolición de las leyes anti brujería en los 50, la reaparición del paganismo, los hippies en los 60 y 70, llega a Latinoamérica una nueva ola que si amenaza con sacarle de las manos el control de esta parte del mundo que dicha institución mantiene como consabido, el movimiento New Age.
El peligro del mismo estriba en que el mismo no es una religión y por ello la mayoría católica que esta en este momento en Latinoamérica, coquetea ampliamente con estos conceptos y practicas pues les permiten una sensación de pseudo libertad de pensamiento mientras no sienten culpa por abandonar estrictos dogmas cristianos.
Investigando con la ayuda de muchísimas fuentes, darle una fecha de origen a esta nueva celebración que a lo sumo aparenta tener 40 y tantos años, fue muy difícil y créanme aquí libros y referencias sobran. Sin embargo atando cabos de varias publicaciones tanto de diarios como de sitios nueva era, es muy posible que a principios de los 80s sea que aparece con fuerza este concepto del “espíritu de la navidad” como novedad de rescate de la celebración del solsticio producto del crecimiento de estos grupos (sin ánimo de ofenderlos pues hacen una buena labor espiritual) y muy posiblemente como resultado del sincretismo de un concepto más del cristianismo, practica muy común en los grupos nueva era. Una vez más el nombre también viene a ser un préstamo para no “sentirse tan mal” de realizar una práctica muy mística y antigua no probada por las iglesias cristianas incluida la Iglesia Católica . Así aclaro y explico de una vez que esta celebración NO es cristiana en origen, no está aprobada por ellos y por ende el nombre moderno que muchos prefieren darle por “remordimiento” a admitir que realizan una práctica pagana-ocultista es perfectamente debatible.
Al final de cuentas las personas en Panamá le llamaran a la fecha como gusten somos muy dados al comodismo, pero así como nadie va y le dice otro nombre al festival de Diwali o a la celebración del Jom Kippur, pues no solo es de mal gusto si no que su nombre es milenario y merece respeto de no ser disfrazado, creo que el hecho de que esta fiesta sea muy pagana en origen no merece menos respeto por el hecho de serlo más habiendo re confirmado que no tiene relación alguna con la mas moderna Navidad.
Por ello continuare abogando yo muy personalmente por el reconocimiento y llamado de la fecha por lo que es, la Celebración del Solsticio Invernal independientemente de sus nombres individuales dados por cada tradición pagana a saber: Yule, Brumalia, Sol Invictus, Saturnalia, Chawmos, Deygan, Goru, Inti Raimi, Karachun, Lohri, Sewy Yelda, Soyal, Zagmuk. Creo que seria no solo la decisión mas democrática si no la mejor para no dejar de incluir a todas incluso a la costumbre recién llegada.
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1- “La iglesia católica viene hablando de la celebración de una fiesta del Espíritu de la Navidad”, pero eso es completamente falso y más recientemente rechazado por el papa Benedicto XVI. Diario de los Andes 2010.


